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Recursos para la salud cardíaca

Las personas de todas las edades deben mantener su corazón sano. Comer bien, hacer ejercicio regularmente y ver a su proveedor de atención médica pueden ayudarle a mantener su corazón sano.  Trabaje con su proveedor de atención médica y adopte buenos hábitos de estilo de vida para ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.


La enfermedad cardíaca describe afecciones relacionadas con la acumulación de placa en las paredes de las arterias. Otras afecciones incluyen arritmia (ritmos cardíacos anormales), insuficiencia cardíaca congestiva y problemas en las válvulas cardíacas.

¿Cuál es su riesgo?

Cualquier persona, incluso los niños, puede tener una enfermedad cardíaca. Puede nacer con ella, y un antecedente familiar de enfermedad cardíaca puede aumentar su riesgo.

La mayoría de las enfermedades cardíacas se presentan con el tiempo debido a malos hábitos, tales como fumar o llevar una dieta poco saludable. Tener niveles altos de colesterol, presión arterial alta o diabetes también aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca. Hable con su proveedor sobre cómo evitar o manejar la diabetes y controlar otros factores de riesgo.

¿Cuál es una buena frecuencia cardíaca en reposo?

Una frecuencia cardíaca normal en reposo para adultos oscila entre 60 y 100 latidos por minuto (bpm, por sus siglas en inglés). Recuerde que algunos factores, tales como la edad, la actividad física y la salud general, pueden afectar lo que se considera su frecuencia cardíaca normal en reposo.

Hable con su proveedor si tiene inquietudes sobre su frecuencia cardíaca.

¿De qué manera la presión arterial alta afecta la salud cardíaca?

A mayor nivel de presión arterial, mayor será el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, un ataque cardíaco y un derrame cerebral. Las causas de la presión arterial alta incluyen:

  • Diabetes
  • Tener sobrepeso o estar obeso
  • Tabaquismo
  • No hacer actividad física regular suficiente
  • Las dietas no saludables, incluyendo cantidades altas de sodio y alcohol

Hable con su proveedor sobre cómo puede bajar su presión arterial para ayudar a evitar la enfermedad cardíaca y el derrame cerebral.

¿Cómo puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca?
• Coma muchas frutas, verduras, granos enteros, nueces, aves de corral y pescado; evite ingerir mucha sal o azúcar
• Mantenga un peso saludable
• Haga, como mínimo, 150 minutos de actividad física por semana
• Mantenga su presión arterial, colesterol y azúcar en sangre en un nivel saludable
• No fume ni use productos de trabajo
• Siga las recomendaciones de su médico
¿Se puede tratar la enfermedad cardíaca?

Sí. Hable con su proveedor sobre cómo reducir el riesgo de enfermedad cardíaca de manera segura. También puede hablar sobre cómo establecer metas para un corazón más sano. Su proveedor también puede recetarle algún medicamento.

¿Cuáles son los síntomas de un ataque cardíaco?

¿Cuáles son los síntomas de un ataque cardíaco?

Un ataque cardíaco ocurre cuando el flujo de sangre al corazón se reduce o bloquea gravemente. Tenga en cuenta los siguientes síntomas:

  • Fatiga
  • Sudoración fría
  • Náuseas
  • Dolor en el pecho
  • Mareos
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en la mandíbula, el cuello, los brazos, los hombros o la espalda

Llame al 911 si usted o alguien que conoce está teniendo un ataque cardíaco.

¿Qué puede provocar una insuficiencia cardíaca congestiva?

La insuficiencia cardíaca congestiva (CHF, por sus siglas en inglés) es una afección crónica que dificulta que el corazón bombee sangre y satisfaga las necesidades del cuerpo. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de CHF:

  • Diabetes
  • Niveles altos de colesterol
  • Presión arterial alta
  • Dieta deficiente
  • No realizar suficiente actividad física
  • Fumar o usar tabaco
  • Tener sobrepeso o estar obeso
  • Estrés

Hable con su proveedor para saber más acerca de la CHF.

¿Qué puede provocar una arritmia cardíaca?

Una arritmia cardíaca es un latido cardíaco irregular. Los factores que pueden provocar una arritmia incluyen:

  • Nivel de azúcar en sangre demasiado bajos o altos
  • Cafeína, drogas ilegales y algunos medicamentos
  • Deshidratación
  • Niveles bajos de electrolitos, como potasio, magnesio o calcio
  • Actividad física
  • Fuerte estrés emocional o ansiedad
  • Vómitos o tos
  • Fumar
  • Consumir drogas ilegales, como cocaína o anfetaminas
  • Beber alcohol con más frecuencia y más de lo recomendado (no más de 2 tragos al día para hombres y 1 trago al día para mujeres)
  • Tomar ciertos antibióticos y medicamentos de venta libre para las alergias y el resfriado

Hable con su proveedor sobre cómo evitar las arritmias.

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Comprendiendo el síndrome del intestino irritable (SII)
3/31/2026 • Posted by Fidelis Care in Health and Wellness

Irritable-Bowel-Syndrome

Si tiene dolor de estómago, hinchazón o dificultad para ir al baño con frecuencia, no está solo. Muchas personas viven con una afección llamada síndrome del intestino irritable, o SII.

El SII afecta la forma en que los alimentos se mueven a través de sus intestinos. Puede hacer sienta molestias en su estómago, o incluso dolor en ocasiones. La buena noticia es que el SII no es peligroso y no conduce a enfermedades graves.

¿Cómo se siente el SII?

El SII puede sentirse diferente en cada persona. Para muchas, comienza con dolor o cólicos abdominales. Puede haber hinchazón, como si el abdomen estuviera lleno o tenso. Los gases también son comunes.

También pueden notarse cambios en la frecuencia para ir al baño. Algunas personas tienen diarrea, mientras que otras presentan estreñimiento. En algunos casos, se alternan ambos.

Uno de los aspectos más difíciles del SII es que puede aparecer y desaparecer. Puede sentirse bien durante un tiempo y luego los síntomas regresan sin previo aviso.

¿Por qué ocurre el SII?

Los médicos aún están aprendiendo sobre el SII y no existe una causa única clara. Sin embargo, se cree que está relacionado con cómo interactúan el cerebro y el intestino.

En las personas con SII, el intestino puede ser más sensible de lo normal. Los alimentos pueden desplazarse demasiado rápido o demasiado lento a través de los intestinos, lo que puede provocar dolor y cambios en los hábitos intestinales.

Ciertos factores pueden empeorar los síntomas. Se denominan desencadenantes. Estos varían según la persona, pero suelen incluir ciertos alimentos, el estrés o incluso algunos medicamentos.

¿Qué tan común es el SII?

El SII es muy común. Aproximadamente entre el 10 % y el 15 % de las personas en los Estados Unidos lo tienen.

Se presenta con mayor frecuencia en personas menores de 50 años, aunque los adultos mayores también pueden padecerlo. Es más común en mujeres que en hombres.

Es más probable que desarrolle SII si alguien en su familia lo tiene, si vive con altos niveles de estrés o si ha tenido una infección gastrointestinal grave en el pasado.

El SII no es lo mismo que la EII

El SII a veces se confunde con otra afección llamada enfermedad inflamatoria intestinal, o EII, pero no son lo mismo.

La EII incluye enfermedades como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Estas provocan inflamación en los intestinos y pueden causar problemas más graves.

El SII no produce este tipo de daño. Puede ser molesto, pero no daña los intestinos ni aumenta el riesgo de cáncer.

¿Cómo se diagnostica el SII?

No existe una prueba única para diagnosticar el SII. En su lugar, su proveedor de salud evaluará sus síntomas y le preguntará sobre su historial médico. Puede realizar un examen físico y, en algunos casos, solicitar estudios para descartar otras causas de los síntomas.

Vivir con SII

No existe una cura para el SII, pero muchas personas logran sentirse mejor con el tiempo.

Para algunos, el primer paso es prestar atención a la alimentación. Ciertos alimentos, como los picantes, la cafeína, el alcohol, el trigo o los lácteos, pueden empeorar los síntomas. Identificar los desencadenantes personales puede ayudar a evitar los brotes.

Los hábitos diarios también son importantes. Mantenerse activo, beber suficiente agua y encontrar formas de manejar el estrés pueden ayudar a que el cuerpo esté más equilibrado. Incluso pequeños cambios pueden marcar la diferencia.

Algunas personas necesitan apoyo adicional. Su proveedor puede recomendar medicamentos para el estreñimiento, la diarrea o el dolor abdominal. Otras pueden beneficiarse de probióticos o de hablar con un terapeuta, especialmente porque el estrés puede afectar al intestino.

Cuándo consultar a su proveedor

Si presenta problemas estomacales persistentes o cambios en sus hábitos intestinales, es recomendable consultar a su proveedor. Este podrá ayudarle a entender qué está ocurriendo y a encontrar formas de manejar sus síntomas.

Vivir con SII puede ser frustrante, especialmente cuando los síntomas aparecen y desaparecen. Sin embargo, con el apoyo adecuado y un mejor conocimiento de su cuerpo, muchas personas logran controlar sus síntomas y sentirse más seguras respecto a su salud.