Mantener conversaciones sinceras sobre la salud puede marcar una gran diferencia y ayudar a acabar con el estigma sobre pedir ayuda o acudir a un médico. El Mes de la Salud Masculina es el momento ideal para recordar a los hombres y a los niños que es importante cuidar tanto de la salud física como de la salud mental.
Por qué es importante la atención preventiva
Muchos problemas de salud se pueden tratar con mayor facilidad si se detectan a tiempo. Por eso es importante hacerse chequeos y exámenes de detección regulares.
“Un mito muy extendido que suelo oír es: ‘Si me encuentro bien, no necesito ir al médico’”, afirmó el Dr. Jermel Hawkins, director médico sénior. “Eso no es cierto. Muchas enfermedades son asintomáticas y no presentan síntomas hasta que han avanzado”.
Los hombres tienen un mayor riesgo de tener problemas de salud, como enfermedades cardíacas, hipertensión arterial y diabetes tipo 2. Los exámenes de detección periódicos pueden ayudar a los médicos a detectar estos problemas de forma temprana.
El Dr. Hawkins afirma que los hombres deben realizarse diferentes exámenes de detección según su edad, entre ellos:
- Presión arterial
- Colesterol
- Enfermedades de transmisión sexual (ETS)
- Diabetes
- Cáncer de próstata
- Cáncer de colon
- Osteoporosis
“La prevención es mucho más fácil que el tratamiento”, afirmó Hawkins. “La prevención puede marcar una gran diferencia”.
Los hábitos saludables también pueden reducir los riesgos para la salud. Llevar una alimentación saludable, mantener una vida activa y conocer los valores de la presión arterial y el colesterol pueden ser hábitos que ayuden a cuidar su salud a largo plazo.
Salud mental
La salud mental es tan importante como la salud física. Sin embargo, muchos hombres no piden ayuda debido al estigma.
“Los conceptos tradicionales de masculinidad hacen que a los hombres les cuente más hablar sobre sus problemas de salud mental”, afirmó Hawkins.
La depresión y el estrés pueden manifestarse de forma diferente en los hombres. En lugar de tristeza, los hombres pueden mostrar enfado, irritabilidad, apatía emocional o aislamiento social. Es posible que algunas personas recurran al consumo de sustancias para sobrellevar la situación.
Dado que la salud mental y la física están estrechamente relacionadas, el estrés puede provocar un aumento de la presión arterial, una mayor inflamación y otras afecciones graves, como enfermedades cardíacas o derrames cerebrales. Si no se busca ayuda, estos problemas suelen empeorar con el tiempo.
“No buscar ayuda para problemas de salud mental puede agravar las afecciones subyacentes y aumentar el riesgo de complicaciones graves, como el suicidio”, afirmó Hawkins.
Los pequeños pasos pueden ayudar
Hawkins anima a los hombres a adquirir hábitos sencillos y cotidianos que favorezcan su salud mental y física.
“Salga a dar un paseo o hable con un amigo de confianza sobre lo que le preocupa”, dijo. “Convierta estos hábitos en partes no negociables de su rutina diaria”.
Los familiares, los amigos y las comunidades también pueden ayudar fomentando hábitos saludables y consultas médicas regulares. Los grupos, como los clubes de senderismo o las asociaciones comunitarias, también pueden ayudar a las personas a sentirse integradas y apoyadas.